Trabajo de
entrecruzamiento de textos para la cátedra "Arte y Cultura en el mundo contemporáneo", Escuela de Arte de Berisso.
Concepto: “El arte”
Texto vertebrador:
“El arte según Lacan” de Francois Regnault (Conferencias Oscar Masotta)
Aclaración: el
siguiente trabajo enfoca un concepto de arte que toma como base el texto de
Regnault, el cual, a modo de cajas chinas, lee a Lacan, que a su vez leía a
Freud. Al mismo tiempo todos hacen varias referencias al trabajo de Hegel, por
lo cual el indicado como texto vertebrador se compone de las reflexiones de los
cuatro autores citados, a la vez que será entrecruzado con otros textos de la
cátedra.
Por otra parte vale aclarar que no es un trabajo de elaboración sino un mero collage dialéctico teórico.
Regnault aborda la
temática del arte en Lacan a partir de una fórmula de base “el deseo del hombre
es el deseo del Otro”, en la cual encierra la asociación de los mecanismos de
la histeria, la neurosis obsesiva y la paranoia con los tres términos de la
sublimación “el arte, la religión y la ciencia” respectivamente.
Según Marcuse “la
sublimación implica la mutabilidad de los instintos (que devienen de los
impulsos animales)”. Estos tres ejes de la sublimación se sitúan sobre “la
Cosa”, la cual está representada por el vacío que existe entre lo real y lo
significante.
Respecto de esta
relación del arte con el vacío, Cassirer parte del concepto de mímesis “el arte
se origina en una imitación de cosas exteriores”, dando valor a la imitación,
como primera instancia. Sin embargo se topa con el escollo de la creatividad y
con vicisitudes como “Si ‘toda belleza es verdad’ no toda verdad es
necesariamente belleza. (…) El arte no tiene que reproducir la naturaleza en un
sentido general e indiscriminado; reproduce la belle nature.” Lo cual necesariamente implica algo más
que la mera imitación de las cosas. Es ahí donde introduce a Rousseau “el
arte no es una descripción o reproducción del mundo empírico sino una
superabundancia de emociones y pasiones. (…) El factor "propósito" es
tan necesario para la expresión verbal como para la artística. En cada acto
verbal y en toda creación artística encontramos una estructura teleológica
definida”.
Regnault, entonces,
va más allá y dice que el arte “organiza la cosa en torno al agujero”. Y cita a
Freud: “el objetivo primero y más cercano de la prueba de realidad no es
encontrar (…) un objeto (…), sino volver a encontrarlo”. De esto desprende que
“el objeto que no será nunca reencontrado, es la Cosa”. Y plantea dos casos que
ilustran la situación de la Cosa: “Primer caso: la representa el vacío; estamos
más bien del lado de la lógica, de lo real. Segundo caso: la representa otra
cosa; estamos más bien del lado de la representación, del arte.” Y agrega: “el
arte organiza la Cosa en torno al agujero, procediendo mediante la represión”.
Esto en Marcuse
implica un mecanismo operacional en la civilización “La represión es un
fenómeno histórico. La efectiva subyugación de los instintos a los controles
represivos es impuesta no por la naturaleza, sino por el hombre” Y agrega que
“el individuo sin libertad introyecta a sus dominadores y sus mandamientos
dentro de su propio aparato mental. La lucha contra la libertad se reproduce a
sí misma, en la psique del hombre”.
No obstante esto,
luego Regnault aclara que “no parece que haya en Lacan el propósito de percibir
lo que el artista o la obra reprimen”. Regnault afirma que Lacan invierte la
perspectiva freudiana afirmando que “no existe el psicoanálisis aplicado a las
obras de arte”. Y refiere a Freud: “Estando el don artístico y la capacidad de
trabajo íntimamente ligados a la sublimación, la esencia de la función
artística nos resulta también psicológicamente inaccesible”. También explica
cierto “silencio” por parte tanto de Freud como de Lacan respecto del arte, en
la premisa de que “el artista precede al psicólogo”.
Es acá donde
interviene Hegel: “el arte se desarrolla como un mundo: el contenido es
representado por lo bello, y el verdadero contenido de lo bello no es sino el
espíritu. (…) el desarrollo del concepto de arte, pues, partirá de lo más
exterior de lo sensible para elevarse hasta lo sensible interiorizado”. Y
divide en tres etapas dialécticas de la relación del hombre con el vacío: la
forma simbólica (la arquitectura), el arte clásico (la escultura) y el arte
romántico (pintura y literatura).
Por otro lado
Cassirer mantiene distancia con las teorías de encuadres o perspectivas
psicológicas, ya que considera que “gozan de una ventaja clara y palpable sobre
las metafísicas. No están obligadas a ofrecer una teoría general de la belleza.
Se limitan a un tema más estrecho, se interesan únicamente por el hecho de la
belleza y por su análisis descriptivo”.
Este distanciamiento es palpable en casi todos los autores que toman no
ya la temática artística en general sino la obra de arte con suma cautela, como
un elemento no del todo cognoscible.
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