jueves, 3 de enero de 2013



Trabajo de entrecruzamiento de textos para la cátedra "Arte y Cultura en el mundo contemporáneo", Escuela de Arte de Berisso.


Concepto: “El arte”

Texto vertebrador: “El arte según Lacan” de Francois Regnault (Conferencias Oscar Masotta)

Aclaración: el siguiente trabajo enfoca un concepto de arte que toma como base el texto de Regnault, el cual, a modo de cajas chinas, lee a Lacan, que a su vez leía a Freud. Al mismo tiempo todos hacen varias referencias al trabajo de Hegel, por lo cual el indicado como texto vertebrador se compone de las reflexiones de los cuatro autores citados, a la vez que será entrecruzado con otros textos de la cátedra.
Por otra parte vale aclarar que no es un trabajo de elaboración sino un mero collage dialéctico teórico.



Regnault aborda la temática del arte en Lacan a partir de una fórmula de base “el deseo del hombre es el deseo del Otro”, en la cual encierra la asociación de los mecanismos de la histeria, la neurosis obsesiva y la paranoia con los tres términos de la sublimación “el arte, la religión y la ciencia” respectivamente.

Según Marcuse “la sublimación implica la mutabilidad de los instintos (que devienen de los impulsos animales)”. Estos tres ejes de la sublimación se sitúan sobre “la Cosa”, la cual está representada por el vacío que existe entre lo real y lo significante.

Respecto de esta relación del arte con el vacío, Cassirer parte del concepto de mímesis “el arte se origina en una imitación de cosas exteriores”, dando valor a la imitación, como primera instancia. Sin embargo se topa con el escollo de la creatividad y con vicisitudes como “Si ‘toda belleza es verdad’ no toda verdad es necesariamente belleza. (…) El arte no tiene que reproducir la naturaleza en un sentido general e indiscriminado; reproduce la belle nature.” Lo cual necesariamente implica algo más que la mera imitación de las cosas. Es ahí donde introduce a Rousseau “el arte no es una descripción o reproducción del mundo empírico sino una superabundancia de emociones y pasiones. (…) El factor "propósito" es tan necesario para la expresión verbal como para la artística. En cada acto verbal y en toda creación artística encontramos una estructura teleológica definida”.


Regnault, entonces, va más allá y dice que el arte “organiza la cosa en torno al agujero”. Y cita a Freud: “el objetivo primero y más cercano de la prueba de realidad no es encontrar (…) un objeto (…), sino volver a encontrarlo”. De esto desprende que “el objeto que no será nunca reencontrado, es la Cosa”. Y plantea dos casos que ilustran la situación de la Cosa: “Primer caso: la representa el vacío; estamos más bien del lado de la lógica, de lo real. Segundo caso: la representa otra cosa; estamos más bien del lado de la representación, del arte.” Y agrega: “el arte organiza la Cosa en torno al agujero, procediendo mediante la represión”.

Esto en Marcuse implica un mecanismo operacional en la civilización “La represión es un fenómeno histórico. La efectiva subyugación de los instintos a los controles represivos es impuesta no por la naturaleza, sino por el hombre” Y agrega que “el individuo sin libertad introyecta a sus dominadores y sus mandamientos dentro de su propio aparato mental. La lucha contra la libertad se reproduce a sí misma, en la psique del hombre”.

No obstante esto, luego Regnault aclara que “no parece que haya en Lacan el propósito de percibir lo que el artista o la obra reprimen”. Regnault afirma que Lacan invierte la perspectiva freudiana afirmando que “no existe el psicoanálisis aplicado a las obras de arte”. Y refiere a Freud: “Estando el don artístico y la capacidad de trabajo íntimamente ligados a la sublimación, la esencia de la función artística nos resulta también psicológicamente inaccesible”. También explica cierto “silencio” por parte tanto de Freud como de Lacan respecto del arte, en la premisa de que “el artista precede al psicólogo”.

Es acá donde interviene Hegel: “el arte se desarrolla como un mundo: el contenido es representado por lo bello, y el verdadero contenido de lo bello no es sino el espíritu. (…) el desarrollo del concepto de arte, pues, partirá de lo más exterior de lo sensible para elevarse hasta lo sensible interiorizado”. Y divide en tres etapas dialécticas de la relación del hombre con el vacío: la forma simbólica (la arquitectura), el arte clásico (la escultura) y el arte romántico (pintura y literatura).


Por otro lado Cassirer mantiene distancia con las teorías de encuadres o perspectivas psicológicas, ya que considera que “gozan de una ventaja clara y palpable sobre las metafísicas. No están obligadas a ofrecer una teoría general de la belleza. Se limitan a un tema más estrecho, se interesan únicamente por el hecho de la belleza y por su análisis descriptivo”.  Este distanciamiento es palpable en casi todos los autores que toman no ya la temática artística en general sino la obra de arte con suma cautela, como un elemento no del todo cognoscible. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario